Mi Nikon es la compañera perfecta para mis escapadas montaña arriba.
Ligera, barata (siempre podemos tropezar y romper un objetivo) cuerpo robusto y una más que aceptable duración de la batería (yo llevo tres).
El 18–55 de la casa hace más que bien su papel de todo terreno, si trabajas en RAW la calidad que nos ofrece es estupenda.
Aun así, llevo un Tamron 70–300 (Nada de la lejanía se me escapa), Tokina 11–16 mm (los paisajes se agrandan con el).
Todo el trabajo de mis objetivos se complementa con mi pasión por la escalada y el acceso a lugares de difícil acceso, para poder encontrar el mejor tiro.
Espero a través de esta web poder ofrecerles a ustedes todos mis trabajos e inquietudes fotográficas.
