Empecemos
Se nos pasa el tiempo volando cuando estamos realizando aquello que nos apasiona, de este modo y muchas más veces de lo deseado, me he encontrado con la oscuridad, la noche avanzando y yo, en medio de la nada, sin estar ni medianamente preparado.
Por eso en la montaña hay que estar siempre preparado, da igual que salgamos temprano, las sorpresas del tiempo cambiante o que la jornada se nos alargue, dan como resultado sustos innecesarios.
Lo Básico
Empecemos por no ir solo a la montaña, a veces nos pensamos que NUNCA nos va a ocurrir nada y desde luego, si se va solo, aumentan mucho las posibilidades de que algo desagradable nos pueda ocurrir.
Ropa aislante. Básicamente necesitas una chaqueta cortavientos y unos pantalones cómodos. Botas de montaña y calcetines extra. Unos pies mojados arruinarán rápidamente tu ruta. Gorra y guantes. La gorra nos protegerá del sol y por la noche si es lo suficiente gruesa parara la pérdida de calor. Los guantes finos fabricados con Thinsulate son los mejores, Unas Gafas de sol.
La comida, no es algo a olvidar o no darle la importancia que se merece, importantísimo planificar el llevar más comida de lo que en principio creemos que vamos a necesitar, evitaremos sorpresas.
Ergonomía
Todo habrá que llevarlo de alguna manera, hoy existen verdaderas maravillas a modo de mochilas mixtas, donde poder llevar nuestro equipo y, además, todo lo necesario para pasar un día en la montaña.

Sin Olvidarnos de:
Manta térmica, no ocupa espacio y nos sacara de un buen apuro en caso de necesitarla.
Una navaja multiusos, un mechero o caja de cerillas.
Una brújula (en este punto muchos miran raro) pero si tu móvil falla y no tienes un mapa en papel, el norte siempre es el norte.
Un botiquín básico, papel higiénico, paquete de pañuelos, linterna de cinta (para la cabeza) y repelente para insectos.
