Nuestra forma de escribir ha evolucionado con el tiempo, pasando de un simple documento estático a material interactivo, chats e incluso el streaming de un sinfín de contenidos. Y la fotografía no es una excepción: la fotografía como lenguaje universal no es más que una evolución normal de nuestra forma de expresarnos.
El lenguaje fotográfico: los niveles
En algunos artículos anteriores hablábamos de la breve historia de la fotografía que nos ayudó a entender más a fondo esta profesión.
Hoy vamos a entender específicamente la fotografía como lenguaje artístico.
Al igual que el lenguaje escrito tradicional, el lenguaje fotográfico tiene varios niveles. Por ejemplo, en la escritura tradicional, un mensaje corto de SMS o whatsapp está destinado a informar a alguien de algo.
En fotografía, algo similar se encuentra en las imágenes publicadas en las redes sociales: en la gran mayoría de los casos, estas imágenes tienen un propósito a muy corto plazo.
Ahora imagínense una novela, un compendio de miles y miles de palabras, algunas con tal impacto que incluso aquellas de cientos de años siguen vigentes hoy en día. Lo mismo sucede en la fotografía.

Por ejemplo, algo similar sucedió con The Americans de Robert Frank, y hay muchos otros grandes ejemplos de narración fotográfica. El cuerpo de la obra, su mensaje intrínseco sigue siendo válido y significativo para nosotros, el público es atraído magnéticamente por la lectura del lenguaje fotográfico que utiliza el fotógrafo.
El lenguaje fotográfico: la temporalidad
Si bien la fotografía nos permite retener un momento durante un largo período de tiempo, gracias en parte a las redes sociales y la dinámica moderna de intercambio de imágenes, la mayoría de las imágenes se olvidarán rápidamente.
Como fotógrafos apasionados y serios, debemos ser capaces de saber cuándo una imagen merece una existencia más larga.
Henri Cartier-Bresson, Un conocido fotógrafo afirmó:
“Fotografiar es reconocer en un mismo instante y en una fracción de segundo un acontecimiento y la disposición rigurosa de las formas percibidas con la mirada que expresan y significan ese acontecimiento. Es poner la mente, los ojos y el corazón en la misma línea. Es un modo de vida.”
Pero, ¿cómo podemos obtener una extensión de la vista de la imagen y el mensaje relacionado que estamos transmitiendo los fotógrafos?
La forma más sencilla es hacer la imagen física, imprimiéndola como una sola fotografía o en un fotolibro. Las fotos “físicas” en promedio tienen una vida más larga que las puramente digitales.
Leer una imagen en forma física es la forma más efectiva de hacer que perdure en la memoria del público y también de atraer más al público.
Otra forma de extender el ciclo de vida de una fotografía es aislarla en un sitio web.
Presentar una imagen usando el máximo espacio disponible en la pantalla de un monitor es mucho más eficiente para lograr impacto que cuando se presenta en una secuencia de desplazamiento continuo.
¿Hay otra opción?
Otra opción para hacer más claro el mensaje de una imagen es escribir algo relacionado con la imagen en sí, por ejemplo a través de un pie de foto o una oración, para darle un contexto más rico a la imagen en sí.
Esto reducirá las posibilidades de una lectura subjetiva y se comprenderá mejor el mensaje de la imagen.
Información sobre la capacidad del lenguaje fotográfico para transmitir significados
El “estilo” de un fotógrafo puede verse como la forma en que el propio fotógrafo utiliza el lenguaje para transmitir un significado y un mensaje.
Los fotógrafos logran esto a través de algunos atributos:
- Atributos fotográficos: desde la elección de la exposición hasta la elección del encuadre, todos estos atributos hacen referencia a la forma en que un fotógrafo utiliza la cámara para detallar y documentar su mensaje.
- Composición: se refiere a la disposición estética de los elementos para transmitir un mensaje atractivo al público.
- El fotógrafo: El fotógrafo es el último elemento en esta dinámica del lenguaje fotográfico.
El fotógrafo puede definirse como el operador, aquel que conoce la visión y que debe conseguir que el mensaje quede totalmente integrado en la imagen compuesta, con el fin de facilitar al máximo la lectura de la misma por parte del espectador.
Obviamente, no todas las imágenes transmitirán algo, y muchas de ellas quedarán sin terminar:
• Ideas no realizadas;
• Mensajes difíciles de leer.
Esto son solo dos ejemplos de lo que puede haber salido mal en la realización de la fotografía.

El fin último del lenguaje fotográfico: la trascendencia
Crear algo trascendental es el equivalente a escribir no solo una novela excelente, sino una novela que será interesante para nuestros contemporáneos y para otra generaciones.
Crear una obra de arte trascendental, como una fotografía, es muy complejo pero no imposible.
Lo importante es seguir tratando de obtener imágenes significativas teniendo en cuenta a nuestra audiencia.
Podemos utilizar la fotografía para transmitir un mensaje más complejo e inspirar a alguien, o incluso para documentar la historia. Ciertamente esta no es una pregunta fácil por muchos factores pero que nos llama mucho la atención.
Conclusiones
Por lo tanto, podemos decir que la fotografía es un lenguaje universal.
Gracias a ello es posible plasmar sentimientos, emociones que a veces son difíciles de expresar.
La fotografía cuenta con una larguísima historia llena de puntos de inflexión y cambios que podrían llevarnos hasta aquí. Hasta un punto donde las imágenes son el centro del lenguaje.
La fotografía cuenta con una larguísima historia llena de puntos de inflexión y cambios que podrían llevarnos hasta aquí. Hasta un punto donde las imágenes son el centro del lenguaje y te permiten:
- Hablar con fotografías;
- Entender cosas que van más allá del lenguaje normal;
- Permitir que otras personas entren en tu mundo a través de las imágenes que creas.

